Desde 1950 cuando se habla de ratas y ratones,
un raticida emblemático surge en nuestra memoria: Ibys.
Hoy, casi 50 años después,
Ibys ha evolucionado mucho más que el aprendizaje de sus
víctimas y aquella eficacia contrastada se ha multiplicado
y desarrollado con soluciones específicas a la medida de
cualquier necesidad